Gourmet spanish products

Definición de Gourmet y Reflexión

Gourmet es un vocablo francés traducido por la Real Academia Española (RAE) como gastrónomo, una persona entendida en gastronomía o aficionada a las comidas exquisitas. El término se utiliza como adjetivo para calificar a aquellas comidas de elaboración refinada.

Lo gourmet, por lo tanto, está asociado a lo más excelso de la gastronomía. La calidad de los ingredientes y la forma de preparación es lo que determina que un plato sea considerado gourmet o no; además han sido elaborados por personas que, después de muchos años de experiencia y una clara pasión por la alta cocina, están preparados para ofrecer un producto que pueda ser consumido por alguien que realmente aprecie su calidad y delicadeza.

Sin embargo, los productos gourmet no son necesariamente los más caros, sino aquellos que provienen de una respetable y cuidadosa elaboración. Tanto una manzana como un plato del restaurante más caro de Paría puede ser considerado gourmet.

Asimismo los productos artesanales pueden asociarse a esta clasificación.

¿Sabías que…?

El gourmet está vinculado al hedonismo, que es la doctrina filosófica que sostiene al placer como principal objetivo de la vida. Seleccionar los ingredientes adecuados y dedicar el tiempo necesario a cada preparación forma parte de la filosofía gourmet, que pretende que la comida sea un momento de disfrute.

Esta ciencia tiene su semejanza con la filosofía  en tanto y en cuanto intenta definir la importancia de comer de forma saludable y ética. Según Chevalier de Lelly existían tres tipos de comensales: los Gourmand (apasionados por la comida), los Gourmet (gustan de platos elaborados y refinados) y los Gastrósofos (eligen siempre aquellos alimentos saludables y más “morales”).

Varios años más tarde, el estudioso Jean Anthelme Brillat-Savarin plasmó todas esas ideas de Lelly en el libro “Fisiología del Gusto” donde explicó con detalles todo lo referente a la importancia de comer de acuerdo a cómo se desea vivir. Lamentablemente con el correr de los años se le ha dejado de dar importancia a esta filosofía y hoy en día no existe una enseñanza de este tipo como asignatura de la Universidad.

En este punto reflexionamos y llegamos a la conclusión de que probablemente  relacionar nuestra alimentación con nuestra forma de pensar y nuestros valores éticos es la mejor forma de convertirnos en personas equilibradas. Existe una frase muy extendida que dice “Somos lo que comemos” y que da en el clavo.

Según esto…Si estamos dispuestos a tener una alimentación ética, sin consumir productos que deriven de la esclavitud de otros animales, seremos personas más saludables y que vivan en una mayor armonía con el medio ambiente, pues estamos colaborando a ello y no incentivándolo.

Spanish Products invita a reflexionar sobre ello.